HOY, de manera especial, procure ver solamente las cosas buenas de las personas con las que comparte su vida, en su hogar, su trabajo o su lugar de estudio. Propóngase hoy, espacialmente, buscar lo mejor y más destacado de cada persona. Sólo por hoy: no se queje, no critique, no sea juez de los demás. Mire, observe, busque y reconozca sólo cosas buenas, comenzando por usted mismo.
Tengamos hoy muy presente que no estamos solos en el mundo, ni en nuestra ciudad, ni en nuestro barrio. Recordemos que “nuestra libertad y derecho para extender el brazo, terminan donde empieza la nariz de alguien”. Respetemos el espacio de las demás personas, respetemos el derecho de los demás a utilizar las mismas calles y las mismas aceras o a usar la misma buseta, nunca abusemos de nadie, para merecer que no nos atropellen y nos respeten nuestro espacio.